Y poco a poco estás más lejos, ya nuestras manos no están entrelazadas, y duele porque me sentía muy segura, muy orgullosa y confortable, tú separaste tu palma de la mía y luego solo quedaron como rosándose y era una sensación agridulce. Pensé que mis ojos llorarían al sentir tu alejamiento, pero el dolor es tan intenso que se concentra en mi interior y no puedo siquiera expulsarlo en lágrimas, por fuera estoy neutra, y por dentro soy un cadáver con los sentimientos deshechos y te necesito a ti, mi luz y mi obscuridad, mi torbellino, mi paz y mi delirio...Sólo tú, necesito que entrelaces mi mano con la tuya y sentir ese calorcito delicioso y embriagador para sentirme viva una vez más...
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